Hoy en día muchos glorifican la palabra “emprendedor”, pero siendo honesto, ni siquiera me gusta la palabra, sin embargo es útil para definir lo que hago.

 

Conforme un negocio crece, sus demandas y necesidades cambian. El ser emprendedor es emocionante y gracias a esa emoción somos capaces de iniciar un negocio de la nada, pero para crear un imperio que sobreviva el paso del tiempo tienes que aprender a ser un buen líder, solo así vas a poder sostener el crecimiento a largo plazo de tu negocio.

 

 

Como lo mencioné al principio con el tiempo tu negocio va a crecer y te vas a ver forzado a cambiar tus métodos y la actitud que te llevó a crear tu negocio en primer lugar.

 

Tu negocio va a crecer tanto que la cultura de tu negocio va a cambiar y con ella la actitud de las personas que trabajan para ti.

 

Al principio todos sabían exactamente cuál era su rol en la compañía. Tú y tus trabajadores sabían lo que tenían que hacer y hacia dónde se dirigían. Pero conforme va creciendo tu organización llegará un momento en el que se te va a dificultar convertir tu creciente base de clientes y seguidores, en ventas.

 

Cuando llegas a este punto el cual llamo “el talón de Aquiles”. Vas a tener que hacer mucho más que contratar personas nuevas que se incorporen a tu equipo para que se encarguen de la administración diaria de tu negocio y que creen sistemas internos que lleven tu compañía al siguiente nivel.

 

Este es un momento crítico en tu negocio. Si realmente quieres hacer la transición de un pequeño negocio a una corporación de manera exitosa, prepárate, por que tu también vas a tener que pasar por una transformación drástica: tu propia metamorfosis de emprendedor a líder / director ejecutivo.

 

Lo primero que vas a tener que hacer es aprender a delegar.

En sus etapas iniciales, una empresa es su empresario. Si has sido parte de mi lista élite desde el principio sabes que constantemente habló sobre el hecho de que la cultura de un negocio siempre será el reflejo de su emprendedor. Aquí es donde esta metamorfosis va a ser clave para la transición de tu pequeño negocio a corporación.

 

Con el tiempo tu negocio se convertirá en tu bebé y es lógico, tu lo creaste de la nada y se ha convertido en todo lo que piensas y básicamente la razón por la que respiras. Como resultado tu primer impulso será tener control absoluto sobre cada detalle. Tu necesidad de controlarlo todo será motivada por el miedo de que si no haces las cosas tu mismo/a, no se harán de la manera correcta. Esta es la mentalidad que muchos “empresarios” tienen y una de las causas principales por las cuales un negocio puede fracasar.

 

Cuando tu negocio alcance cierto tamaño, esta mentalidad de; “todo lo tengo que hacer yo” se convertirá en tu mayor obstáculo. Si realmente quieres crear un imperio y no solo un negocio, necesitas poder escalar tu negocio creando la infraestructura necesaria y la mejor manera de hacerlo es aprendiendo a delegar las decisiones operativas lo más que puedas a tu equipo. Para que te puedas enfocar en los problemas más importantes, tales como determinar el futuro de la compañía.

 

Lo segundo que tienes que hacer es cambiar la forma en la que reaccionas a los problemas.

Cuando iniciamos nuestros negocios por lo regular tomamos muchas de nuestras decisiones en base a nuestro instinto. Tu instinto siempre va a ser tu mejor aliado sin embargo ambos sabemos que algunas veces nos puede traicionar. Esa espontaneidad con la que resolvemos muchos de los problemas en esas etapas iniciales no va a ser suficiente para controlar todas las variables que conlleva un negocio en crecimiento. Tenemos que cambiar nuestra forma de ver las cosas y la manera en la que reaccionamos. Por lo general estamos en modo de supervivencia lo que significa que solo reaccionamos a los problemas. Como líderes ahora tenemos que cambiar nuestra mentalidad y en lugar de reaccionar tenemos que enfocarnos en prevenir ese tipo de problemas con anticipación.

 

Cuando haces la transición de emprendedor a líder tienes que incrementar tu nivel de conciencia y dejar de enfocarte sólo en el día a día de tu negocio. Tienes que comenzar a enfocarte en crear sistemas y estrategias que le permitan a tu negocio crecer con fluidez y de manera eficiente. Esto incluye reinvertir tus ganancias para la contratación y formación de más empleados, planificación estratégica como comprar maquinaria nueva o asociarte con otras compañías, unir fuerzas e incrementar tu infraestructura, etc.

 

Puede que en medio de esta transición te de miedo que al darle un enfoque más sistematizado a tu forma de liderazgo va a afectar y limitar tu creatividad. Pero la verdad es que si no creas sistemas para sostener el crecimiento exponencial de tu negocio y que te ayuden a enfocarte en las cosas que tu sobresales, tarde o temprano tu aporte creativo va a ser irrelevante. Te digo esto por experiencia, yo pase por este proceso y esta noción romántica me afectó en los primeros años de mi negocio (una agencia de mercadotecnia digital).

 

Lo último que te tiene que preocupar es tener ventas bajas, lo que realmente te tiene que preocupar es tener una gran demanda de tus productos o servicios y no tener la infraestructura necesaria para satisfacerla.

 

Si tienes ventas bajas se puede solucionar al contratar a una persona que sea buena vendiendo o con la campaña de mercadotecnia adecuada. Pero si llegas a manchar tu reputación y la integridad de tu marca al no poder saciar la demanda de tus clientes… ¡buena suerte!

 

Controla tus emociones.

Tener tu propio negocio sin importar el tamaño siempre va a ser estresante.

 

Como consecuencia, muchos de nosotros llegamos a tener ataques de pánico, crisis emocionales, nos volvemos más impulsivos y muchas veces nos comportamos de manera poco profesional. Este tipo de conductas no es lo que tus empleados esperan de ti, su líder, lo que te convierte en una bomba de tiempo que tarde o temprano va a explotar.

 

Cada decisión que tomamos tiene que ser calculada y filtrada por nuestros instintos. Pero no podemos tomar decisiones emocionales. Necesitas tener la cabeza fría cada vez que tomas decisiones que afecten tu negocio.

 

Durante tu metamorfosis de emprendedor a líder ejecutivo es muy importante que aprendas a controlar tus emociones. Por que uno de tus deberes es fomentar un ambiente positivo y productivo como la cultura de tu negocio.

 

Yo te recomiendo que intentes meditar y que tengas pasatiempos que te ayuden a desconectarte y despejar tu mente. Meditar me ha ayudado a tener un mayor control de mis emociones y el hacer ejercicio me ayuda a relajarme y olvidar el estrés.

 

Lo último que quieres es acumular tus emociones y un día explotar por nada en frente de las personas que trabajan para ti. Si tus empleados tienen miedo a confrontarse con malas noticias o información que es vital para tu negocio por el echo de que puedes explotar o reaccionar impulsivamente, poco a poco te vas a ir aislando tu mismo/a. Van a tener miedo de compartir sus ideas y soluciones. Esto puede afectar tu negocio de manera significativa.

 

Velo de esta manera: mientras tu compañía crece, el rol de tus empleados y sus responsabilidades crecerán. Con el estrés que esto conlleva y los problemas que surgirán día a día operando el negocio, tus trabajadores van a necesitar más que nunca que seas un líder en el que ellos puedan confiar, que se preocupe por ellos, van a necesitar que seas su roca este proceso de cambio.

 

Aprende a escuchar.

Si el aprender a delegar es la solución mas práctica para que no tengas que hacerlo todo tú mismo/a. El aprender a escuchar es la solución a no tener que saberlo todo. En las primeras etapas del negocio tú eres la guía de todos. Cuando surgen problemas o preguntas sobre el desarrollo de un producto / servicio y ves la luz al final del túnel. Pero cuando tu negocio crece te vas a encontrar en territorios desconocidos. Vas a tener que contratar y rodearte de personas que sean expertas en lo que hacen, pero sobretodo tienes que aprender a escucharlos y dejarte guiar en base a sus conocimientos y experiencia. Recuerda, oír algo no significa que realmente escuchaste, tienes que estar dispuesto/a a tener la mente abierta a la posibilidad de que no lo sabes todo y que otros pueden aportar más valor en ciertas áreas de tu negocio.

 

Para que puedas llevar tu negocio al siguiente nivel y asegurar el futuro de la compañía tienes que rodearte de personas que sean muy buenas en lo que hacen. También tienes que observar a las personas que en los inicios de tu negocio eran buenos en sus puestos, pero que ahora con el crecimiento de la empresa no tienen la formación y experiencia que el puesto requiere. Y antes de que tomes decisiones drásticas como despedirlos asegurate de ayudarlos a capacitarse para que puedan desempeñar su trabajo de manera óptima y para que puedan crecer dentro de la compañía. De lo contrario vas a tener que despedirlos pero ese es un tema para otro día, por que es un tema que vale la pena explorar. Correr a alguien es lo más difícil que puedes hacer.

 

Una de las muchas razones por las cuales me encantan los negocios y el ser emprendedor es por el nivel de autoconocimiento y crecimiento personal por el cual tenemos que pasar. A lo largo de la vida de nuestro negocio nuestro papel en la organización va evolucionando. Todos iniciamos como emprendedores, después hacemos la transición a líderes lo cuales básicamente aceptar una posición nueva que probablemente nunca has desarrollado con anterioridad en la cual tienes mucho por aprender. Y como todo en la vida tienes que ver esto como una oportunidad de aprendizaje, confronta esta situación con una mentalidad abierta.

 

No seas tan duro contigo mismo, cuando tienes un negocio las cosas no serán fáciles, pero si te mantienes flexible, te adaptas con facilidad, continuas aprendiendo y mantienes una actitud positiva, vas a permitir que tu compañía crezca orgánicamente.

 

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